Skip to main content

Estimado Dr. (a) le invitamos a leer la siguiente nota: “Evidencia de la seguridad cardiovascular y renal con un esquema de insulina basal a largo plazo”

Por el Dr. Daniel Elías López. Especialista en Medicina Interna y Endocrinología. Cédula: 12244417.

La mortalidad de la diabetes mejoró drásticamente tras el descubrimiento de la insulina hace justo 100 años, debido a la reducción de las complicaciones agudas como la cetoacidosis diabética y el estado hiperglucémico hiperosmolar. Sin embargo, después de este gran logro, el siguiente factor a superar fue el control de las complicaciones crónicas, como las complicaciones microvasculares y cardiovasculares.¹

La enfermedad cardiovascular (ECV) es la principal causa de muerte en individuos con diabetes (44% en tipo 1 y 52% en tipo 2). La Emerging Risk Factor Collaboration, mostró que la diabetes confiere un riesgo dos veces mayor de desenlaces cardiovasculares (enfermedad coronaria, evento cerebrovascular isquémico y muerte cardiovascular), independiente de otros factores de riesgo. Tanto el riesgo relativo como absoluto fueron mayores en aquellos con DM de larga duración y complicaciones microvasculares.2 La ECV representa aproximadamente el 25 a 50% de todas las muertes en personas con diabetes tipo 1 (DM1) con una duración de la enfermedad de 10 a 19 años; y más del 50% en pacientes con duración de la enfermedad mayor de 20 años. Para la diabetes tipo 2 (DM2), la mortalidad por ECV fue de 17.15/1000 pacientes-año (vs. 12.6 para controles) en una cohorte de 435.369 pacientes. En esta cohorte, la edad al momento del diagnóstico, el control glucémico y las complicaciones renales fueron los principales determinantes del resultado.³

La seguridad cardiovascular de las insulinas basales análogas glargina y degludec ha sido demostrada mediante los estudios ORIGIN y DEVOTE. En el estudio ORIGIN se evaluaron 12.537 personas con factores de riesgo cardiovascular y disglucemia, incluyendo DM2.4 La insulina glargina tuvo un efecto neutro comparada contra el tratamiento estándar sobre los resultados cardiovasculares y cáncer; el desenlace primario (infarto de miocardio no fatal, evento cerebrovascular no fatal o muerte por causas cardiovasculares) tuvo un HR de 1.02 (IC 95% 0.94 a 1.11, p=0.63). De la misma manera, en el estudio DEVOTE5 se demostró que la insulina degludec no es inferior a la insulina glargina con respecto a la incidencia de eventos cardiovasculares mayores en los pacientes con DM2 y enfermedad cardiovascular/renal (desenlace primario 8.5% en el grupo degludec vs. 9.3%, HR 0.91; IC 95% 0.78 a 1.06, p <0.001 para no inferioridad). Estos estudios confirman la seguridad cardiovascular con estos dos esquemas de insulinas basales.  

Las complicaciones microvasculares de la diabetes constituyen una fuerte carga de morbi/mortalidad en las personas que viven con diabetes. La prevalencia de nefropatía diabética es de aproximadamente el 20% -40% en pacientes con DM. En DM1 la prevalencia de microalbuminuria es del 20%-30% después de 15 años del inicio de la diabetes; los pacientes con DM2 tienen una prevalencia ≤20% al diagnóstico y de 30%-40% a los 10 años de diagnóstico. ⁶

El uso de análogos de insulina como tratamiento de insulina basal ha sido evaluado en pacientes con enfermedad renal crónica en distintos escenarios. En un subanálisis realizado del estudio BRIGHT, se informa que en los pacientes con una tasa de filtrado glomerular (TFG) <60 ml/min/1.73 m2, la incidencia y las tasas de hipoglucemia son similares entre pacientes en tratamiento con insulina degludec y glargina U300. Se ha propuesto que insulina degludec tiene una farmacocinética comparable en personas con y sin insuficiencia renal. La insulina degludec ha mostrado también ser eficaz y segura en pacientes con DM de larga evolución sometidos a trasplante renal.

Referencias 

  1. Htay T, Soe K, Lopez-Perez A, Doan AH, Romagosa MA, Aung K. Mortality and Cardiovascular Disease in Type 1 and Type 2 Diabetes. Curr Cardiol Rep. 2019 Apr 22;21(6):45. doi: 10.1007/s11886-019-1133-9. 
  2. Sarwar N, Gao P, Kondapally Seshasai SR, Gobin R, Kaptoge S, Di Angelantonio E, et al. Diabetes mellitus, fasting blood glucose concentration, and risk of vascular disease: A collaborative meta-analysis of 102 prospective studies. Lancet. 2010 Jun 26;375(9733):2215-22.
  3. Schmidt AM. Diabetes Mellitus and Cardiovascular Disease. Arterioscler Thromb Vasc Biol. 2019 Apr;39(4):558-568. doi: 10.1161/ATVBAHA.119.310961. 
  4. ORIGIN Trial Investigators, Gerstein HC, Bosch J, Dagenais GR, Díaz R, Jung H, Maggioni AP, et al. Basal insulin and cardiovascular and other outcomes in dysglycemia. N Engl J Med. 2012 Jul 26;367(4):319-28. doi: 10.1056/NEJMoa1203858. 
  5. Marso SP, McGuire DK, Zinman B, Poulter NR, Emerson SS, Pieber TR, Pratley RE, et al. Efficacy and Safety of Degludec versus Glargine in Type 2 Diabetes. The New England Journal of Medicine 2017;377(8):723-732.
  6. Kidney Disease: Improving Global Outcomes (KDIGO) Diabetes Work Group. KDIGO 2020 Clinical Practice Guideline for Diabetes Management in Chronic Kidney Disease. Kidney Int. 2020 Oct;98(4S):S1-S115. doi: 10.1016/j.kint.2020.06.019. 
  7. Haluzík M, Cheng A, Müller-Wieland D, Westerbacka J, Bosnyak Z, Lauand F, et al. Differential glycaemic control with basal insulin glargine 300 U/mL versus degludec 100 U/mL according to kidney function in type 2 diabetes: A subanalysis from the BRIGHT trial. Diabetes Obes Metab. 2020 Aug;22(8):1369-1377. doi: 10.1111/dom.14043. 

Material desarrollado con fines de educación médica continua.

Material exclusivo para profesionales de la salud.

La información aquí presentada es opinión del ponente.

Código interno de aprobación: MX20XUM00050. 

Leave a Reply